La "petite robe noire"

Todas conocemos el significado de “la petite robe noire” o LBD (little black dress): un vestido negro corto creado hace casi un siglo por Coco Chanel y que Christian Dior avaló declarándolo “elemento esencial en el armario de cada mujer”.
     El mío es entallado, con caída y sin mangas. He perdido la cuenta de los años que lo tengo de fondo de armario. Cuando lo veo colgado en su percha, esperando tranquilo su momento de gloria, recuerdo que ha resistido cambios de domicilio, de modas e incluso las crisis de final de temporada en que me da el pronto y me desembarazo de un montón de prendas. Él aguanta, siempre se queda, y por ello se ha ganado mi respeto y también mi afecto.
     Lo cierto es que es el vestido de los mil usos: con perlas juego a ser Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”; con medias de color y botines me da un aire artístico-informal, con una blusa debajo lo luzco en entornos laborales. La “petite robe noire” se adapta a todos los ambientes, a todas las estaciones o casi, y es mucho más que “el vestido que te pones cuando no sabes qué ponerte”, como lo definió Coco. Se ha convertido en un compañero fiel, en mi aliado vaya donde vaya, en una pequeña parte de mi vida con la que me encuentro muy a gusto.

      Y ahora se me ocurre que si extrapolamos el tema “vestido” al tema “hombres”, ¿quién de nosotras no desea tener uno así? Aunque no para colgarlo en el armario, claro…

Entradas más populares

Sexo maduro

Las 15 reglas para no tener barriga

Creerse superdotado