Doctor, tengo un problema ahí

Ya se entiende, aunque por explicar, que no quede. “Ahí” se refiere al sexo. Si la que pregunta es una mujer pre, peri o postmenopáusica, la cosa va por dos caminos: desinterés sexual o molestias durante el acto.
      ¿Por qué la mujer pierde el interés que antes tenía? Porque sus hormonas están a la baja, en cuyo caso es fisiológico. Porque no está psicológicamente estimulada: por estrés, problemas de fondo (laborales, familiares), horarios de cópula inadecuados, sexo aburrido y repetitivo -la misma pareja de siempre o una que ahora ya no excita porque ha engordado mucho o va desaliñada.
      Hace años que puede hacerse un tratamiento hormonal sustitutivo, es decir tomar por vía oral las hormonas que el cuerpo ya no fabrica. Estas ayudarán a sentir deseo, lubricar la vagina y proteger el corazón y los huesos. Como cualquier medicamento tienen efectos secundarios: favorecen el cáncer de endometrio.
      También el dolor hace perder el interés. Aquí vamos a referirnos sólo al que se siente durante la penetración: ardor, quemazón, pinchazo... Puede deberse a simples contracciones uterinas, pero son más frecuentes los procesos genitales a distintos niveles, desde la simple infección de un quiste de Bartholino hasta la complejidad de la enfermedad inflamatoria pélvica, sin olvidarnos de las cistitis o uretritis. La lista es larga y debemos incluir las causas psicológicas como las malas experiencias pasadas que producen temor.
      Sin embargo, lo más habitual es la escasa lubricación vaginal que se soluciona con una crema. Las paredes vaginales tienden a pegarse por falta de uso y el despegarlas molesta tanto más cuanto más tiempo han permanecido así.
      He aquí la recomendación del doctor después de descartar los motivos patológicos: pareja adecuada, actitud positiva, olvidar las tensiones, preliminares largos, crema lubricante, sexo seguro (preservativo si necesario).

      ¡A disfrutar! Y no olvide repetir a menudo.

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